jueves, 12 de septiembre de 2013

Cómo morir es cuestión de gustos.

Un día, no sé en que momento ni porqué, entendí que vivir de esperanzas, paciencias, y planes de futuro difuso, también es una forma de morir poco a poco.
Es morir poco a poco pensar lo que no puedes vivir, pero te hace sentir viva.
Es morir poco a poco intentar volver al camino que tiempo atrás te lanzó al vacío.
Es morir poco a poco tratar de querer poco a poco.
Es morir poco a poco inundar de recuerdos tu presente hasta ahogarte entre ellos.
Es morir poco a poco vivir de suspicacias al cruce de mis ojos con tu boca.
Es morir, vivir de la sonrisa de alguien.
Y llegados a este punto, me temo que mi vida se consume por momentos.