- Besaba tan fuerte
que me clavaba los besos en el corazón,
y el hueco de entre mis piernas lo sentía.
Yo sentía la necesidad de mudarme a sus ojos,
y abrigarme con ese azul que humillaba al cielo por estar descolorido,
y de dejarme olvidadas las miradas en ellos,
pa' volver a por ellas
y olvidarme sus sonrisas
y la cajita donde guardaba todos los "hoy ha sido una buena noche" que ambos twitteabamos
y mas pronto olvidar mis sábanas, o mis bragas,
Cualquier cosa para vivir en sus ojos y morir entre sus piernas un sábado noche de esos que se me antojan aburridos sin sus manos en mi culo.
Maldecía cualquier milímetro de aire entre nosotros,
y me pegaba a él
como se pegan las caricias al
alma.
lunes, 8 de julio de 2013
Atajar por su cuello y acampar en sus ojos.
Las medias naranjas.
Me pregunto quien invento eso de las medias naranjas
Cuando partes tal cítrico en dos mitades,
Jamás se volverán a unir,
se acercaran e intentaran convertirse en una sola,
pero ya no se complementaran, se irán secando hacia dentro,
la piel se arrugara, nada quedara de aquella tez tersa,
nada de redondeces con un agujero que les dio la vida
y finalmente solo quedaran las semillas,
esperando dar lugar a una nueva relación
destinada a fracasar,
Pero no seamos dramáticos,
hay un punto intermedio en la vida de nuestros amargos y a la vez dulces cítricos,
que dejara que fluidos de una mitad y fluidos de la otra,
formen un solo liquido,
fuente de vida y mataresacas de los lunes.
Y no, no sean vulgares, no hablo de un triste zumo.
Cuando partes tal cítrico en dos mitades,
Jamás se volverán a unir,
se acercaran e intentaran convertirse en una sola,
pero ya no se complementaran, se irán secando hacia dentro,
la piel se arrugara, nada quedara de aquella tez tersa,
nada de redondeces con un agujero que les dio la vida
y finalmente solo quedaran las semillas,
esperando dar lugar a una nueva relación
destinada a fracasar,
Pero no seamos dramáticos,
hay un punto intermedio en la vida de nuestros amargos y a la vez dulces cítricos,
que dejara que fluidos de una mitad y fluidos de la otra,
formen un solo liquido,
fuente de vida y mataresacas de los lunes.
Y no, no sean vulgares, no hablo de un triste zumo.
Como humo para rellenar silencios.
Yo miraba de reojo la silueta de tu cara escondiéndose tras el humo del cigarro,
del cigarro de la incomodidad,
No hay nada que rellene mejor un silencio
que sacar papel, filtro y tabaco
y comenzar con uno de los tantos que me matan de envidia,
a menudo saboreando tus labios y yo muriendo por un simple roce.
¿Y ahora? El destino me hace mirarte a lo lejos, como algo fugaz, como las estrellas,
a las que pedirle deseos,
a las que pedirte.
del cigarro de la incomodidad,
No hay nada que rellene mejor un silencio
que sacar papel, filtro y tabaco
y comenzar con uno de los tantos que me matan de envidia,
a menudo saboreando tus labios y yo muriendo por un simple roce.
¿Y ahora? El destino me hace mirarte a lo lejos, como algo fugaz, como las estrellas,
a las que pedirle deseos,
a las que pedirte.
domingo, 7 de julio de 2013
La fuerza de gravedad que atrae a los Te quiero's contra el suelo.
Y es a veces, y solo a veces,
cuando me pregunto que hubiese pasado si ese sincero y desdichado "te quiero"
se hubiese esfumado por algún rincón de mi alma,
que hubiese pasado si en ese momento únicamente te hubiese mirado
y seguidamente te hubiese besado con la intención de rozar el cielo en cada segundo,
como siempre hacía cada vez que mi impulsivo corazón planease decirte algo bonito y a la vez peligroso,
y sinceramente no lo sé, no tengo la menor idea...
Tal vez ahora todo siguiese como antes,
es increíble lo desesperantemente ingenua que soy!,
todos sabíamos que "lo nuestro",
es increíble lo desesperantemente ingenua que soy!,
todos sabíamos que "lo nuestro",
no se si llamarlo así pues a veces solo lo sentía mío,
no duraría mas de lo que dura una buena racha de suerte en la vida de cualquier persona,
y dos meses y medio son demasiado para una simple racha de suerte.
Pero decidme, ¿ A dónde van los te quiero's que se planearon decir y su dueño no fue capaz de articularlos, o los que se sintieron en lo más profundo de tu corazón y el miedo no los dejó salir?
Me pareció preocupante, ese ingenuo te quiero no merecía ser abandonado con el resto de los te quiero's
que presos de un humano cobarde o desdichado no consiguieron llegar al corazón del otro.
Y me dije que mi te quiero no podía quedar ahí,
y ya era demasiado tarde como para hacerlo esfumarse
pues en el interior de mi alma ya lo habría pronunciado tantas veces
como caladas le daba él a su cigarro,
así que le coloqué un frágil paracaídas,
y lo aventuré al vacío,
que lástima, un hábil pájaro llamado "yo no" choco contra él.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)