lunes, 8 de julio de 2013

Atajar por su cuello y acampar en sus ojos.

  1. Besaba tan fuerte
    que me clavaba los besos en el corazón,
    y el hueco de entre mis piernas lo sentía.
    Yo sentía la necesidad de mudarme a sus ojos,
    y abrigarme con ese azul que humillaba al cielo por estar descolorido,
    y de dejarme olvidadas las miradas en ellos,
    pa' volver a por ellas
    y olvidarme sus sonrisas
    y la cajita donde guardaba todos los "hoy ha sido una buena noche" que ambos twitteabamos
    y mas pronto olvidar mis sábanas, o mis bragas,
    Cualquier cosa para vivir en sus ojos y morir entre sus piernas un sábado noche de esos que se me antojan aburridos sin sus manos en mi culo.
    Maldecía cualquier milímetro de aire entre nosotros,
    y me pegaba a él
    como se pegan las caricias al
    alma.


No hay comentarios:

Publicar un comentario